Hola amigas.
Dentro de poquito empezaremos a trabajar en nuestra nueva web, con nuevo dominio y una estética completamente diferentes. Además, queremos animaros a mandarnos fotos vuestras como "chicas intense" con una mirada, una sonrisa, una pose haciendo algo que os gustaría compartir con nosotros. Os las publicaremos en el blog y escribiremos sobre ellas.
También tenemos ya abierta una sección donde pondremos los comentarios que enviáis bien por correo a intense.sensations@gmail.com o respondiendo a los posts, contando vuestros "momentos intense". Animaos y contarnos: ¿has tenido algún momento intense? ¿Quieres compartirlo? Recordad que será totalmente anónimo si queréis.
Un beso y que disfrutéis del verano.
-Él-
domingo, 14 de agosto de 2011
viernes, 4 de febrero de 2011
Un trocito de la historia en la oficina...
" - Puedes pedir lo que quieras. Dije que estaba en deuda contigo y lo sigo estando, así que…
No pude seguir hablando. Noté sus pechos pegados a mi espalda; su pelo acarició levemente mis hombros y su dulce aroma inundó todo mi cuerpo. Era afrutado, dulce. Pasar la lengua despacio por su torso desnudo tenía que ser algo delicioso mientras uno se centra en la mezcla de su perfume y su dulce olor corporal.
- A ver… Déjame que piense… Es que no lo tengo muy claro, ¿sabes? - dijo-. ¿Qué estás tomando tú?
- Es una botella de agua. Fresquita - no como yo, que estaba ardiendo-. ¿Quieres una?
- ¡Claro! Algo fresquito me vendrá bien con tanto calor - dijo, mientras me miraba fijamente.
Su mirada me perforaba. Se estaba haciendo conmigo. Estaba empezando a poseerme. Lo notaba, lo sabía. Y no quería resistirme.
- Pero antes, ¿me das un poquito de la tuya?
- Eh… Claro, toma - y eso fue lo único que acerté a decir. Sólo quería mirarla mientras bebía.
Cogió mi botella, tomó un pequeño sorbo, apenas mojándose los labios, y pasó la punta de su lengua, que se me antojó pecaminosa, alrededor de una boca por la que seguro en la antigüedad se habrían provocado mil guerras. Ahí, en ese preciso instante, supe que Eva era una de esas pocas mujeres que sabía lo que hacía, lo que quería, y que lo quería allí y ahora. Aquel paseo de su lengua fue lo más erótico que había experimentado en toda mi vida. Y eso despertó el león, el tigre y el lobo que yacían aletargados en mi interior.
Me acerqué a ella, le quité la botella con dulzura dejándola caer al suelo y, mientras se vaciaba, la penetré con la mirada hasta que sus pechos tocaron mi torso. Estaba un poco excitada; lo notaba a través de su sujetador. Aquel primer contacto con mi espalda la había animado. Rocé sus manos; acerqué mi boca y noté cómo sus labios se separaban levemente, como para recibir mi beso. Pero no era el momento. En lugar de eso escapé de la tentación y, rozando mi mejilla con la suya, le susurré al oído:
- Eva, te deseo."
-Él-
No pude seguir hablando. Noté sus pechos pegados a mi espalda; su pelo acarició levemente mis hombros y su dulce aroma inundó todo mi cuerpo. Era afrutado, dulce. Pasar la lengua despacio por su torso desnudo tenía que ser algo delicioso mientras uno se centra en la mezcla de su perfume y su dulce olor corporal.
- A ver… Déjame que piense… Es que no lo tengo muy claro, ¿sabes? - dijo-. ¿Qué estás tomando tú?
- Es una botella de agua. Fresquita - no como yo, que estaba ardiendo-. ¿Quieres una?
- ¡Claro! Algo fresquito me vendrá bien con tanto calor - dijo, mientras me miraba fijamente.
Su mirada me perforaba. Se estaba haciendo conmigo. Estaba empezando a poseerme. Lo notaba, lo sabía. Y no quería resistirme.
- Pero antes, ¿me das un poquito de la tuya?
- Eh… Claro, toma - y eso fue lo único que acerté a decir. Sólo quería mirarla mientras bebía.
Cogió mi botella, tomó un pequeño sorbo, apenas mojándose los labios, y pasó la punta de su lengua, que se me antojó pecaminosa, alrededor de una boca por la que seguro en la antigüedad se habrían provocado mil guerras. Ahí, en ese preciso instante, supe que Eva era una de esas pocas mujeres que sabía lo que hacía, lo que quería, y que lo quería allí y ahora. Aquel paseo de su lengua fue lo más erótico que había experimentado en toda mi vida. Y eso despertó el león, el tigre y el lobo que yacían aletargados en mi interior.
Me acerqué a ella, le quité la botella con dulzura dejándola caer al suelo y, mientras se vaciaba, la penetré con la mirada hasta que sus pechos tocaron mi torso. Estaba un poco excitada; lo notaba a través de su sujetador. Aquel primer contacto con mi espalda la había animado. Rocé sus manos; acerqué mi boca y noté cómo sus labios se separaban levemente, como para recibir mi beso. Pero no era el momento. En lugar de eso escapé de la tentación y, rozando mi mejilla con la suya, le susurré al oído:
- Eva, te deseo."
-Él-
martes, 21 de diciembre de 2010
Una noche de Julio
Ahora que hace frío y apetece quedarse en casa calentito, es el tiempo ideal para no separarse y compartir el calor de nuestros cuerpos.
Hoy os dejo un texto escrito por "Ella". Espero que os guste.
"VIII
Una noche de Julio
Esta noche el mundo se mueve, todo continúa. A diferencia de lo ocurrido en noches pasadas, hoy el sueño no llega. El calor agobia, la humedad del sudor agota y una suave melodía resuena entre mis pensamientos mientras trato en vano de vaciar la cabeza de recuerdos para dormir y cerrar el día.
Giro el cuerpo hacia un lado y me encuentro con la almohada. Ahora molesta al igual que quema cualquier pedazo de tela en una ciudad donde el sol marca su territorio con fuego. El viento no sopla, la brisa ni existe.
Media vuelta y veo las estrellas. La canción de mi cerebro continúa golpeando. Ni siquiera tengo sueño, querría aprovechar estas horas tranquilas y solitarias para encontrarme. Sin embargo, no estoy segura de querer volver a mirar si sólo descubro en el otro lado a la niña que tanto aborrezco, que sufre sin poner un remedio, que desea gritar que la protejan sin esforzarse en luchar con valentía y al fin y al cabo, que quiere tatuarse las palabras “soy diferente; tratadme con cuidado porque ya me hicieron sufrir”. Me niego a admitir que ella soy yo. Lo niego y a la vez admito que algo de eso sigue viviendo en mí, pero no me rendiré tan fácilmente porque conozco mi valía.
Media vuelta y vuelvo a huir de esa niñata, pero me choco con la almohada. Ahora es cuando suspiro con resignación y dejo entrar a la música a mayor volumen. Sonríe, tonta, y no niegues esta otra parte de tu alma. Extiendo los brazos con cuidado y rozando dulcemente con mis dedos la suave tela, la abrazo imaginando que eres tú. Me he hartado de negar lo imposible y susurro tu nombre acercando con precaución estos labios que tanto te gustan. Y pienso, y ahora que estás lejos te echo de menos más que nunca. Y dudo de nuestro futuro en compañía o en soledad, dudo de tu cambio de opinión, dudo de mi vida y lo único que querría hacer es dejar la mente en blanco y arrancarte el alma de un abrazo.
Media vuelta y aquí está la niña. Te echa de menos porque quiere dejarte entrar para que la protejas y la cuides. Como a su vez está un poquito loca, te teme y te aparta de su lado. Porque se siente pequeña e inútil comparada con tu experiencia y porque está deseando dártelo todo para que tú seas capaz de pisarlo, romperlo y quemarlo para hacerla sangrar por antiguas cicatrices. La niña a veces es caprichosa, así que llama a su fiel amigo el deseo y me hacen girar de nuevo para enfrentarme a un espejismo.
Con mis manos vuelvo a recordarte y a fantasear. De esta forma, aunque sigas lejos, tu vida esté alejándose aún más de mí y construyas junto a ella una nueva barricada, en mi mente aún me deseas y llega el día del encuentro tantas veces aplazado. Sin previo aviso, nos abandonamos en un abrazo que consumiría en llamas cualquier río y la pasión acelera unas respiraciones que nunca antes habíamos sentido retumbar en el alma. Nos intentamos arrancar labios y lenguas sin compasión, las manos nos hieren arañando, empujando y aferrándonos como si al soltarnos corriéramos el riesgo de que uno se desvaneciera de la vida del otro por toda la eternidad. Con este ritmo frenético todo sucede y da igual el tiempo y el mundo, porque al fin ocurre y nunca antes lo habríamos vivido así. Y da igual sudar, y es bella la violencia y el dolor. La pasión apaga la voz llorosa de la niña acomplejada, los cuerpos de ambos tiemblan por abandonarse y no volver a repetir una negativa. El silencio se apaga con nuestros susurros, jadeos, gritos y ardientes peticiones sacadas del lenguaje de un impulso animal. En unos instantes de desenfreno extinguimos incendios con la humedad de nuestras bocas hasta dejar rendido al oponente o buscamos el placer al agitar con furia hasta nuestras entrañas. Y aparece la contradicción del amor, el arrebato con la dulzura, la ferocidad con la adoración, crueldad con ternura.
Y cuando acaba, quiero abrazarte y acariciar todo tu cuerpo porque mi alma lo pide. Y la niña querría escucharte susurrar palabras dulces como otras veces te oye dedicarle, porque la derriten y estremecen por igual. Y quiero ver tus sonrisas y escuchar la melodía de tu alma que emite la frecuencia necesaria para hacer vibrar a la mía con la fuerza del viento y las mareas. Porque eres tú la música que hoy mueve mis pensamientos.
Desde donde estés, mira hacia arriba, mira a la Luna, susurra mi nombre y abraza con fuerza tu almohada."
Muchas gracias a "Ella".
- Él -
Hoy os dejo un texto escrito por "Ella". Espero que os guste.
"VIII
Una noche de Julio
Esta noche el mundo se mueve, todo continúa. A diferencia de lo ocurrido en noches pasadas, hoy el sueño no llega. El calor agobia, la humedad del sudor agota y una suave melodía resuena entre mis pensamientos mientras trato en vano de vaciar la cabeza de recuerdos para dormir y cerrar el día.
Giro el cuerpo hacia un lado y me encuentro con la almohada. Ahora molesta al igual que quema cualquier pedazo de tela en una ciudad donde el sol marca su territorio con fuego. El viento no sopla, la brisa ni existe.
Media vuelta y veo las estrellas. La canción de mi cerebro continúa golpeando. Ni siquiera tengo sueño, querría aprovechar estas horas tranquilas y solitarias para encontrarme. Sin embargo, no estoy segura de querer volver a mirar si sólo descubro en el otro lado a la niña que tanto aborrezco, que sufre sin poner un remedio, que desea gritar que la protejan sin esforzarse en luchar con valentía y al fin y al cabo, que quiere tatuarse las palabras “soy diferente; tratadme con cuidado porque ya me hicieron sufrir”. Me niego a admitir que ella soy yo. Lo niego y a la vez admito que algo de eso sigue viviendo en mí, pero no me rendiré tan fácilmente porque conozco mi valía.
Media vuelta y vuelvo a huir de esa niñata, pero me choco con la almohada. Ahora es cuando suspiro con resignación y dejo entrar a la música a mayor volumen. Sonríe, tonta, y no niegues esta otra parte de tu alma. Extiendo los brazos con cuidado y rozando dulcemente con mis dedos la suave tela, la abrazo imaginando que eres tú. Me he hartado de negar lo imposible y susurro tu nombre acercando con precaución estos labios que tanto te gustan. Y pienso, y ahora que estás lejos te echo de menos más que nunca. Y dudo de nuestro futuro en compañía o en soledad, dudo de tu cambio de opinión, dudo de mi vida y lo único que querría hacer es dejar la mente en blanco y arrancarte el alma de un abrazo.
Media vuelta y aquí está la niña. Te echa de menos porque quiere dejarte entrar para que la protejas y la cuides. Como a su vez está un poquito loca, te teme y te aparta de su lado. Porque se siente pequeña e inútil comparada con tu experiencia y porque está deseando dártelo todo para que tú seas capaz de pisarlo, romperlo y quemarlo para hacerla sangrar por antiguas cicatrices. La niña a veces es caprichosa, así que llama a su fiel amigo el deseo y me hacen girar de nuevo para enfrentarme a un espejismo.
Con mis manos vuelvo a recordarte y a fantasear. De esta forma, aunque sigas lejos, tu vida esté alejándose aún más de mí y construyas junto a ella una nueva barricada, en mi mente aún me deseas y llega el día del encuentro tantas veces aplazado. Sin previo aviso, nos abandonamos en un abrazo que consumiría en llamas cualquier río y la pasión acelera unas respiraciones que nunca antes habíamos sentido retumbar en el alma. Nos intentamos arrancar labios y lenguas sin compasión, las manos nos hieren arañando, empujando y aferrándonos como si al soltarnos corriéramos el riesgo de que uno se desvaneciera de la vida del otro por toda la eternidad. Con este ritmo frenético todo sucede y da igual el tiempo y el mundo, porque al fin ocurre y nunca antes lo habríamos vivido así. Y da igual sudar, y es bella la violencia y el dolor. La pasión apaga la voz llorosa de la niña acomplejada, los cuerpos de ambos tiemblan por abandonarse y no volver a repetir una negativa. El silencio se apaga con nuestros susurros, jadeos, gritos y ardientes peticiones sacadas del lenguaje de un impulso animal. En unos instantes de desenfreno extinguimos incendios con la humedad de nuestras bocas hasta dejar rendido al oponente o buscamos el placer al agitar con furia hasta nuestras entrañas. Y aparece la contradicción del amor, el arrebato con la dulzura, la ferocidad con la adoración, crueldad con ternura.
Y cuando acaba, quiero abrazarte y acariciar todo tu cuerpo porque mi alma lo pide. Y la niña querría escucharte susurrar palabras dulces como otras veces te oye dedicarle, porque la derriten y estremecen por igual. Y quiero ver tus sonrisas y escuchar la melodía de tu alma que emite la frecuencia necesaria para hacer vibrar a la mía con la fuerza del viento y las mareas. Porque eres tú la música que hoy mueve mis pensamientos.
Desde donde estés, mira hacia arriba, mira a la Luna, susurra mi nombre y abraza con fuerza tu almohada."
Muchas gracias a "Ella".
- Él -
miércoles, 20 de octubre de 2010
Selección de ilustradoras para el nuevo proyecto
Hola.
Hoy traemos buenas noticias: ¡por fin tenemos seleccionadas a las ilustradoras que participarán en nuestro nuevo proyecto!
Ha sido un proceso que ha durado varios meses, pero finalmente podemos decir que todas y cada una de las participantes tienen un "toque" especial, que seguro que transmitirá un montón de sensaciones interesantes.
Pronto iniciaremos este camino con ganas e ilusión, y tendréis noticias y material extra.
Por otra parte, dentro de poco Intense Sensations tendrá presencia en algunas conocidas redes sociales. Os iremos contando cómo se desarrolla todo en las próximas semanas.
Un beso con todo nuestro cariño.
- Él -
Hoy traemos buenas noticias: ¡por fin tenemos seleccionadas a las ilustradoras que participarán en nuestro nuevo proyecto!
Ha sido un proceso que ha durado varios meses, pero finalmente podemos decir que todas y cada una de las participantes tienen un "toque" especial, que seguro que transmitirá un montón de sensaciones interesantes.
Pronto iniciaremos este camino con ganas e ilusión, y tendréis noticias y material extra.
Por otra parte, dentro de poco Intense Sensations tendrá presencia en algunas conocidas redes sociales. Os iremos contando cómo se desarrolla todo en las próximas semanas.
Un beso con todo nuestro cariño.
- Él -
jueves, 14 de octubre de 2010
El original de Rantifuso, parte 2/2
Continuamos con el texto de Rantifuso.
Un beso.
Viñeta 6
La viñeta combina al chico buscando a alguien entre el gentío de la discoteca. A continuación, en la parte central de la viñeta, se ve a la víctima, que se gira, como atontada. Él la produce una indescriptible sensación de majestuosidad y de asombro, sintiéndose casi cohibida, avergonzada, como cuando en las historias antiguas una pobre empleada del campo era elegida por un gran rey para ser su esposa; como en los cuentos de hadas. En la tercera parte de la viñeta, se ve sólo la sonrisa de él, porque ha encontrado exactamente lo que buscaba.
Texto
“Desde aquella primera noche en la que él me eligió para compartir nuestras vidas, ambos nos amamos. Y sabemos en todo momento qué necesita el otro”.
Viñeta 7
Se ve cómo cede el paso él a la chica que ha elegido de entre la gente. Él abre la cortina pero no la mira a los ojos; no es la misma sensación que cuando dejó entrar a su chica.
La chica nueva entra, girando también la cabeza hacia el chico, mirándole, sonriendo, pero vergonzosa, con la cabeza un tanto baja, símbolo de sumisión.
Texto
“Sí, él siempre sabe lo que quiero. Es como si pudiera leer mi mente. Pero eso me gusta.”
Viñeta 8
En primer plano, el perfil de ella, bebiendo de una copa algo que parece vino tinto. Al fondo se ve entrar, de cuerpo entero, a él con la nueva chica. En esta viñeta se aprecia muy bien la voluptuosidad de la chica nueva, de cuerpo impresionante. La lleva cogida del hombro, para que se sienta tranquila y protegida.
Texto
“Es genial poder llegar hasta ese punto de compenetración porque, ante un cruce de nuestras miradas, las palabras pierden todo su significado.”
Viñeta 9
Ella se levanta y se para justo frente a la recién llegada, observándola y sonriéndola dulcemente, aunque con cierto toque picantón-erótico. La chica nueva está más calmada y parece bastante complacida con la visión de ella, que se le antoja una auténtica preciosidad y con “algo” muy atractivo.
Texto
“Y entonces, sea cual sea nuestro juego, los dos disfrutamos con una total compenetración”.
Viñeta 10
Ella retira cuidadosamente el pelo de la chica por el lateral, dejando el cuello al descubierto. Es un cuello de piel muy suave, rosada, y que huele muy dulce, como a perfume delicioso. Ella acerca su boca al cuello de la chica con una expresión bastante más inerte, inexpresiva. La chica tiene los ojos cerrados y una sonrisa que denota tranquilidad y principio de excitación. Puede aparecer mordiéndose el labio, cachondilla, y con las manos tocándose levemente su propio cuerpo.
Texto
“Sea lo que sea, sin importar lo que hagamos, los dos estamos siempre totalmente conectados, de una forma sobrehumana”.
Viñeta 11
Se centra en la cara de la chica, que horrorizada cambia la expresión de excitación por una del más profundo horror, ante la visión de su propia muerte. Ya entiende, ya sabe qué hace ahí, y lo que va a pasar. Ya sabe que ellos son vampiros, cazadores de la noche, y que esta noche ella es su víctima.
Texto
“Por eso, él y yo lo compartimos absolutamente todo...”.
Viñeta 12
Los dos vampiros están en el sofá; ella arrodillada encima, y él semitumbado, con una pierna entre las de ella, como esperándola para besarla. Ambos están a punto de hacer el amor.
Tienen la boca, el cuello y parte de la ropa manchadas de sangre, detalle que contrasta mucho con las expresiones que marcan una dulzura propia sólo de dos enamorados.
Debajo se ve la mano y parte del antebrazo de la víctima, ensangrentada. La muñeca es muy visible y se ve desgarrada salvajemente (no se trata de que tenga completamente el antebrazo abierto, sino más bien como si un lobo hubiera mordido la muñeca en un punto muy concreto, del tamaño de la boca de un humano), y sangre chorreando por ella. La mano está completamente pálida, más que la piel de la chica cuando entró, y con una posición bastante agarrotada, como de haber intentado pedir ayuda justo antes de ser completamente desangrada. La mano puede estar, según la regla de los dos tercios, en la parte inferior derecha, apoyada en el sillón donde están los dos vampiros, para llamar la atención del lector sobre ese punto. Como lee de arriba a abajo, y de izquierda a derecha, ese punto es el último que va a quedar en su mente. Es, además, un punto de un rojo muy vivo (sangre arterial).
Texto
“... Hasta la comida”.
- Él -
Un beso.
Viñeta 6
La viñeta combina al chico buscando a alguien entre el gentío de la discoteca. A continuación, en la parte central de la viñeta, se ve a la víctima, que se gira, como atontada. Él la produce una indescriptible sensación de majestuosidad y de asombro, sintiéndose casi cohibida, avergonzada, como cuando en las historias antiguas una pobre empleada del campo era elegida por un gran rey para ser su esposa; como en los cuentos de hadas. En la tercera parte de la viñeta, se ve sólo la sonrisa de él, porque ha encontrado exactamente lo que buscaba.
Texto
“Desde aquella primera noche en la que él me eligió para compartir nuestras vidas, ambos nos amamos. Y sabemos en todo momento qué necesita el otro”.
Viñeta 7
Se ve cómo cede el paso él a la chica que ha elegido de entre la gente. Él abre la cortina pero no la mira a los ojos; no es la misma sensación que cuando dejó entrar a su chica.
La chica nueva entra, girando también la cabeza hacia el chico, mirándole, sonriendo, pero vergonzosa, con la cabeza un tanto baja, símbolo de sumisión.
Texto
“Sí, él siempre sabe lo que quiero. Es como si pudiera leer mi mente. Pero eso me gusta.”
Viñeta 8
En primer plano, el perfil de ella, bebiendo de una copa algo que parece vino tinto. Al fondo se ve entrar, de cuerpo entero, a él con la nueva chica. En esta viñeta se aprecia muy bien la voluptuosidad de la chica nueva, de cuerpo impresionante. La lleva cogida del hombro, para que se sienta tranquila y protegida.
Texto
“Es genial poder llegar hasta ese punto de compenetración porque, ante un cruce de nuestras miradas, las palabras pierden todo su significado.”
Viñeta 9
Ella se levanta y se para justo frente a la recién llegada, observándola y sonriéndola dulcemente, aunque con cierto toque picantón-erótico. La chica nueva está más calmada y parece bastante complacida con la visión de ella, que se le antoja una auténtica preciosidad y con “algo” muy atractivo.
Texto
“Y entonces, sea cual sea nuestro juego, los dos disfrutamos con una total compenetración”.
Viñeta 10
Ella retira cuidadosamente el pelo de la chica por el lateral, dejando el cuello al descubierto. Es un cuello de piel muy suave, rosada, y que huele muy dulce, como a perfume delicioso. Ella acerca su boca al cuello de la chica con una expresión bastante más inerte, inexpresiva. La chica tiene los ojos cerrados y una sonrisa que denota tranquilidad y principio de excitación. Puede aparecer mordiéndose el labio, cachondilla, y con las manos tocándose levemente su propio cuerpo.
Texto
“Sea lo que sea, sin importar lo que hagamos, los dos estamos siempre totalmente conectados, de una forma sobrehumana”.
Viñeta 11
Se centra en la cara de la chica, que horrorizada cambia la expresión de excitación por una del más profundo horror, ante la visión de su propia muerte. Ya entiende, ya sabe qué hace ahí, y lo que va a pasar. Ya sabe que ellos son vampiros, cazadores de la noche, y que esta noche ella es su víctima.
Texto
“Por eso, él y yo lo compartimos absolutamente todo...”.
Viñeta 12
Los dos vampiros están en el sofá; ella arrodillada encima, y él semitumbado, con una pierna entre las de ella, como esperándola para besarla. Ambos están a punto de hacer el amor.
Tienen la boca, el cuello y parte de la ropa manchadas de sangre, detalle que contrasta mucho con las expresiones que marcan una dulzura propia sólo de dos enamorados.
Debajo se ve la mano y parte del antebrazo de la víctima, ensangrentada. La muñeca es muy visible y se ve desgarrada salvajemente (no se trata de que tenga completamente el antebrazo abierto, sino más bien como si un lobo hubiera mordido la muñeca en un punto muy concreto, del tamaño de la boca de un humano), y sangre chorreando por ella. La mano está completamente pálida, más que la piel de la chica cuando entró, y con una posición bastante agarrotada, como de haber intentado pedir ayuda justo antes de ser completamente desangrada. La mano puede estar, según la regla de los dos tercios, en la parte inferior derecha, apoyada en el sillón donde están los dos vampiros, para llamar la atención del lector sobre ese punto. Como lee de arriba a abajo, y de izquierda a derecha, ese punto es el último que va a quedar en su mente. Es, además, un punto de un rojo muy vivo (sangre arterial).
Texto
“... Hasta la comida”.
- Él -
El original de Rantifuso, parte 1/2
Hola amigas. Aquí os dejamos el original separado en un par de entregas con el que empezamos a trabajar en el proyecto para el fanzine "Rantifuso".
A veces hay que recortar para ajustarse a las limitaciones de páginas, y por eso queríamos que conociérais la historia completa tal como la concebimos al principio. Así que, a modo de curiosidad, aquí lo tenéis.
Esperamos que lo disfrutéis.
Siempre juntos
Introducción
Ella y él se aman profundamente. Se aman desde hace mucho tiempo. Han vivido todo tipo de cosas juntos, y compartido experiencias inimaginables. Los dos están unidos en cuerpo y alma, carne y espíritu, para siempre. Porque están muertos. Y como tales, como seres de la noche, como cazadores, buscan una nueva víctima. Al igual que comparten todo lo demás, también cazan juntos. Unidos por un vínculo especial tan profundo, que hasta la muerte de una pobre chica deslizando entre sus manos pierde toda la importancia que un hecho tan salvaje debe tener. O debería.
Sinopsis
Nada más caer la noche, dos vampiros andan por la ciudad, camino a uno de los lugares más populares entre el ambiente after hour. Una escondida discoteca centroeuropea donde son bien conocidos, y donde cuentan con un pequeño reservado, lejos del ganado, lo suficientemente escondido como para que nadie sepa qué ocurre dentro.
Él, cazador nato, fuerte, decidido, encuentra a una dulce chica bailando. Una de esas que mezclan un inocente look de lolita con el toque morboso de una pseudo gótica europea. Allí la llevará, al pequeño reservado, para servir de cena a la pareja que, incluso mientras deshacen la vida de la chica, aprovechan para demostrarse un profundo amor mutuo a través de intensas miradas, caricias, etc.
El objetivo
El texto en ningún momento hace alusión a los vampiros como tales, ni al hecho de matar a la chica, ni de beber su sangre. Simplemente, si se lee por separado, es el texto que una chica (la vampiresa en nuestro caso) escribiría hablando sobre su amado y sobre ellos como pareja, incidiendo en cómo le gusta, en qué detalles se fija de su chico, “el cazador”, como ella le llama, y en que se aman y lo comparten todo, “hasta la cena” (frase con la que termina el guión).
Las ilustraciones muestran lo descrito arriba, mezclando el sentimiento salvaje del asesinato de la chica con la dulzura de una pareja que, simplemente, se ama por encima de todas las cosas.
Viñeta 1
La ciudad anochece. Los edificios se ven recortados por los últimos rayos de sol, que marcan el inicio de la noche.
Se ve la silueta de rascacielos y otros edificios, algunos con las luces ya encendidas, quedando muy claro que la noche está comenzando. Se ve muy poquita luz, justo cuando el sol acaba de desaparecer en el horizonte y ya prácticamente no queda luz en el cielo.
La viñeta ocupa todo el ancho de la página, y una fila (aproximadamente 1/3 de la hoja).
Texto
“Siempre me ha gustado la noche...”.
Viñeta 2
Se ve a los dos vampiros, paseando cogidos de la mano, como una pareja normal de enamorados, o abrazados, de espaldas. Se les ve desde media espalda hacia abajo, o así. El punto importante tiene que estar en el cruce de sus manos. Si andan un poco separados se puede mostrar al fondo de la calle la puerta del garito donde van. Escenario de ciudad centroeuropea.
Texto
“Me siento diferente, más libre...”.
Viñeta 3
Los dos vampiros entran en la discoteca. Se les ve en pequeño, todavía de espaldas, y cómo el puerta, un tipo muy corpulento y calvo, les abre la puerta y hace una pequeña reverencia. Les trata como si fueran muy VIPs.
Se ve el letrero de la discoteca, en letras rojas o magentas. La entrada, salvo por el cartel, la gran puerta de entrada y el gran puerta que la custodia, parece la de un edificio cualquiera, más que de una discoteca.
Texto
“Es como sentirse poderosa, segura... Y amada, estando con él.”
Viñeta 4
Él cede el paso y abre la pesada cortina del reservado, para que ella pase. Mientras entra, ella gira la cabeza para mirarle a él, con amor, sonriéndole con mucho cariño.
Texto
“Él, que posee mi corazón y mi alma, me cuida y protege.“
Viñeta 5
Ella se sienta, majestuosa, en el sofá de la pequeña sala. Parece una reina en su trono. Exhibe una sonrisa de medio lado, y una mirada muy profunda, recordando esta vez a la reina de los vampiros, regocijada observando su obra y su reino. Muy segura. Con los brazos abiertos, y las piernas cuidadosamente cruzadas. Ella está de frente, mirando a los ojos del lector. Esto se ve a través del hueco que deja la cortina, que él sujeta con la mano todavía, mientras gira la cabeza para mirar cómo está su reina sentada plácidamente, esperando la cena.
Se observan dos copas sobre la mesa que tiene enfrente.
Texto
“Es una maravillosa sensación, inigualable. Me encanta sentirme así.”
[continuará]
- Él -
A veces hay que recortar para ajustarse a las limitaciones de páginas, y por eso queríamos que conociérais la historia completa tal como la concebimos al principio. Así que, a modo de curiosidad, aquí lo tenéis.
Esperamos que lo disfrutéis.
Siempre juntos
Introducción
Ella y él se aman profundamente. Se aman desde hace mucho tiempo. Han vivido todo tipo de cosas juntos, y compartido experiencias inimaginables. Los dos están unidos en cuerpo y alma, carne y espíritu, para siempre. Porque están muertos. Y como tales, como seres de la noche, como cazadores, buscan una nueva víctima. Al igual que comparten todo lo demás, también cazan juntos. Unidos por un vínculo especial tan profundo, que hasta la muerte de una pobre chica deslizando entre sus manos pierde toda la importancia que un hecho tan salvaje debe tener. O debería.
Sinopsis
Nada más caer la noche, dos vampiros andan por la ciudad, camino a uno de los lugares más populares entre el ambiente after hour. Una escondida discoteca centroeuropea donde son bien conocidos, y donde cuentan con un pequeño reservado, lejos del ganado, lo suficientemente escondido como para que nadie sepa qué ocurre dentro.
Él, cazador nato, fuerte, decidido, encuentra a una dulce chica bailando. Una de esas que mezclan un inocente look de lolita con el toque morboso de una pseudo gótica europea. Allí la llevará, al pequeño reservado, para servir de cena a la pareja que, incluso mientras deshacen la vida de la chica, aprovechan para demostrarse un profundo amor mutuo a través de intensas miradas, caricias, etc.
El objetivo
El texto en ningún momento hace alusión a los vampiros como tales, ni al hecho de matar a la chica, ni de beber su sangre. Simplemente, si se lee por separado, es el texto que una chica (la vampiresa en nuestro caso) escribiría hablando sobre su amado y sobre ellos como pareja, incidiendo en cómo le gusta, en qué detalles se fija de su chico, “el cazador”, como ella le llama, y en que se aman y lo comparten todo, “hasta la cena” (frase con la que termina el guión).
Las ilustraciones muestran lo descrito arriba, mezclando el sentimiento salvaje del asesinato de la chica con la dulzura de una pareja que, simplemente, se ama por encima de todas las cosas.
Viñeta 1
La ciudad anochece. Los edificios se ven recortados por los últimos rayos de sol, que marcan el inicio de la noche.
Se ve la silueta de rascacielos y otros edificios, algunos con las luces ya encendidas, quedando muy claro que la noche está comenzando. Se ve muy poquita luz, justo cuando el sol acaba de desaparecer en el horizonte y ya prácticamente no queda luz en el cielo.
La viñeta ocupa todo el ancho de la página, y una fila (aproximadamente 1/3 de la hoja).
Texto
“Siempre me ha gustado la noche...”.
Viñeta 2
Se ve a los dos vampiros, paseando cogidos de la mano, como una pareja normal de enamorados, o abrazados, de espaldas. Se les ve desde media espalda hacia abajo, o así. El punto importante tiene que estar en el cruce de sus manos. Si andan un poco separados se puede mostrar al fondo de la calle la puerta del garito donde van. Escenario de ciudad centroeuropea.
Texto
“Me siento diferente, más libre...”.
Viñeta 3
Los dos vampiros entran en la discoteca. Se les ve en pequeño, todavía de espaldas, y cómo el puerta, un tipo muy corpulento y calvo, les abre la puerta y hace una pequeña reverencia. Les trata como si fueran muy VIPs.
Se ve el letrero de la discoteca, en letras rojas o magentas. La entrada, salvo por el cartel, la gran puerta de entrada y el gran puerta que la custodia, parece la de un edificio cualquiera, más que de una discoteca.
Texto
“Es como sentirse poderosa, segura... Y amada, estando con él.”
Viñeta 4
Él cede el paso y abre la pesada cortina del reservado, para que ella pase. Mientras entra, ella gira la cabeza para mirarle a él, con amor, sonriéndole con mucho cariño.
Texto
“Él, que posee mi corazón y mi alma, me cuida y protege.“
Viñeta 5
Ella se sienta, majestuosa, en el sofá de la pequeña sala. Parece una reina en su trono. Exhibe una sonrisa de medio lado, y una mirada muy profunda, recordando esta vez a la reina de los vampiros, regocijada observando su obra y su reino. Muy segura. Con los brazos abiertos, y las piernas cuidadosamente cruzadas. Ella está de frente, mirando a los ojos del lector. Esto se ve a través del hueco que deja la cortina, que él sujeta con la mano todavía, mientras gira la cabeza para mirar cómo está su reina sentada plácidamente, esperando la cena.
Se observan dos copas sobre la mesa que tiene enfrente.
Texto
“Es una maravillosa sensación, inigualable. Me encanta sentirme así.”
[continuará]
- Él -
martes, 31 de agosto de 2010
La faldita de Hellen

Hola amigas.
Aquí tenemos uno de los bocetos que estamos recibiendo de ilustradoras. En este caso, Hellen nos regala su propia versión de la historia de la faldita. En un estilo manga, la tentación y los placeres carnales que ella (Hellen) interpreta queda patente en este boceto rápido. Es curioso cómo ese post es uno de los más elegidos para enviarnos como prueba de bocetos.
Y tú, ¿te animas a participar? Elige un post del blog o haz una ilustración "intense" libre, a tu gusto. Envíanosla a intense.sensations@gmail.com y participa para ser una de las ilustradoras de nuestro próximo proyecto.
Un beso a todas y, especialmente, a Hellen por compartir su talento con nosotros.
- Él -
miércoles, 25 de agosto de 2010
Un regalo de una lectora para todas vosotras

Hola amigas.
Nos ha llegado un texto y una imagen hecha por Nira, una de las lectoras que más tiempo llevan compartiendo su tiempo y dedicación con nosotros. Acompañada de un texto que ella misma ha escrito, queremos compartirlo con vosotras:
"[...] A veces me besa de una forma tan intensa que mi cuerpo responde aumentando considerablemente su temperatura. Es entonces cuando noto el calor en cada latido, expandiéndose por todo mi ser. Supongo que él lo nota cuando yo lo miro de esa forma tan especial que sé que él interpreta de forma correcta:"Vamos a querer más. Vamos a querernos más". Yo sonrío, él me sonríe. E inmediatamente después nuestros besos se vuelven más intensos, nuestras manos recorren los espacios más íntimos de nuestros cuerpos y esa extraña sensación despierta. Reímos mientras lo hacemos, entre jadeos y gemidos, siempre notando en cada caricia ese cariño especial que sentimos el uno por el otro. Adoro la forma en la que me mira a los ojos cuando estamos tumbados en la cama. Adoro ver mi reflejo en sus pupilas sabiendo que a su vez él se refleja en las mías. En ese momento me lee el pensamiento y mientras sonríe apartándome el pelo de la cara me dice algo bonito (me basta tanto un "estás preciosa", como un "te quiero" como el mismo silencio). Pero lo mejor es como, después de todo y acabada esa lujuria que nos posee en esos momentos especiales, simplemente me coge entre sus brazos con infinita ternura. Sin decir nada, cada uno se concentra en la respiración del otro. Oigo sus latidos, profundos, aún con bastante velocidad, desde el otro lado de su pecho, donde descansa cómodamente mi cabeza. Esperamos a que nuestros cuerpos recuperen su temperatura habitual, siempre sin perder la sonrisa. Comienza un momento en el que me siento profundamente feliz, envuelta en su abrazo lleno de cariño, absorbiendo su olor. Ese olor que tanto me gusta y que permanecerá conmigo, grabado en cada milímetro de mi piel, incluso después de que su dueño abandone la cama. [...]"
Desde aquí, "Ella" y yo te damos las gracias por compartir este trocito tan especial tuyo, y te animamos a seguir participando en el blog.
- Él -
lunes, 23 de agosto de 2010
Tiempo infinito
No puede ser. No entiendo cómo el tiempo puede pasar tan despacio algunas veces, cómo mientras la espero parece que el reloj se pausa. Cada vez que quedamos y llego pronto, sufro los minutos siguientes hasta que la veo aparecer, descendiendo las escaleras, y sonriente como siempre. Porque siempre sonríe cuando me ve. Eso es lo que más me gusta: su sonrisa. Y al menos, cuando recuerdo sus labios al sonreir, el tiempo pasa un poquito más rápido. Ojalá llegue ya.
-Él-
-Él-
domingo, 15 de agosto de 2010
Tercera página del fanzine

Vaya, vaya, vaya. Parece ser que nuestra parejita guardaba un secreto de lo más interesante. Fíjate cómo presenta el chico, el cazador, a la presa: la introduce en el reservado de la discoteca donde ella espera. Entonces, se levanta y la evalúa. La "prueba", oliendo su piel suavemente y besa el cuello para notar el calor corporal de la chica. En ese momento el instinto aflora y no puede resistir más y la muerde.
Mi momento favorito es cuando ella besa el cuello a la víctima, y la cara de esta al notar sus fríos labios. Ver cómo se muerde el labio inferior es una delicia, ¿verdad?
Ya sólo queda una página para conocer el final de la historia.
Un beso para todas en esta calurosa noche de verano.
-Él-
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