
Y he aquí, lo que prometimos hace tiempo: el boceto del primer beso que se dan los dos protagonistas de la historia.
Mírales. ¿Ves cómo él sujeta y acaricia delicadamente su mejilla mientras la besa? Ella se entrega totalmente a él, y la zona levemente sonrojada de sus mejillas, junto con la inclinación de su cuello y la relajada forma de sus ojos son los mejores rasgos que lo demuestran. Su pelo cae de forma perfecta, con ese mechoncito rebelde que escapa y embellece el contorno de la cara.
Él muestra decisión, delicadeza, suavidad... Sus ojos están cerrados, como los de ella, dejando claro que ambos están centrados en sentir los labios del otro. Captada magistralmente por "Ella", nos regala el instante justo antes de que contacten sus labios y fluya una energía sexual que me cuesta describir con palabras.
Cada vez que veo esta ilustración me quedo sin palabras. Porque es... Especial. Y cuando la vives así, y te das cuenta de estos pequeños detalles, te das cuenta de que estás bajo el influjo del más profundo, puro y maravilloso amor.
Y a tí, ¿qué te parece?
-Él-